Motilidad Gastrointestinal

La motilidad gastrointestinal son todas aquellas acciones llevadas a cabo dentro del aparato digestivo, iniciando desde que el alimento es llevado desde la boca hacia el estómago y finalizando el proceso al desechar todos aquellos elementos no necesarios para el organismo a través del ano. Este proceso ayuda al organismo a asimilar,  seleccionar y absorber las sustancias necesarias para su correcto funcionamiento. Dentro de la motilidad gastrointestinal podemos encontrar: motilidad esofágica, motilidad gástrica, motilidad del intestino grueso y motilidad anorrectal.

 

Motilidad Esofágica

La motilidad esofágica es el primer módulo dentro de la motilidad gastrointestinal, el esófago es un tubo vacío encargado de llevar los alimentos desde la boca a través de contracciones controladas hacia el estómago. Cuando existen problemas o trastornos en este proceso el esofago puede causar que los alimentos no lleguen al estómago causando vómitos y dolor en el pecho.
Algunos de los trastornos más comunes dentro de la motilidad esofágica son: acalasia (degeneración de los nervios del esófago), trastorno motor espástico del esófago y trastorno de motilidad ineficiente esófagico, a demás de trastornos secundarios como la esclerodermia, la diabetes y el consumo de alcohol.

 

Motilidad Gástrica

El estómago es el segundo módulo por el cual el alimento pasa en el sistema digestivo, dentro de las funciones de este podemos encontrar: El almacenamiento de alimentos,  la fragmentación de los alimentos para realizar la digestión a través de las enzimas encontradas en los  jugos gástricos,  y finalmente permitir el paso de manera controlada de remanentes hacia el duodeno.
Algunos de los trastornos más comunes dentro de la motilidad gástrica podemos encontrar: Gastroparesia (retraso en el vaciado gástrico) y el síndrome de evacuación gástrica rápida.

 

Motilidad del Intestino Grueso

El intestino grueso es el penúltimo módulo dentro de la motilidad gastrointestinal antes de completar el proceso digestivo. El intestino grueso es un tubo digestivo encargado del almacenamiento de elementos residuales, además de la selección de agua y sales necesarias para el organismo. Dentro de la motilidad del intestino grueso podemos encontrar tres tipos: Segmentación (ondas de contracción, permiten el contacto entre el contenido del intestino y la mucosa intestinal, movimientos en masa), ondas peristálticas (permiten el vaciado del colon, colon sigmoide y recto) y vaciamiento (estímulo mecánico que permite la distensión de las paredes y el inicio del reflejo de la defecación).

 
Algunos de los trastornos del intestino grueso pueden ser: Pólipos del colon (tejidos adicionales), colitis, colitis ulcerativa, síndrome del intestino irritable y diverticulitis.

 

Motilidad Anorrectal

La motilidad anorrectal está relacionada con las funciones del recto y el ano en el procesamiento de detección, retención y desecho de la materia fecal o de los productos no necesarios para el organismo. La motilidad anorrectal funciona mediante complejas interacciones dentro de los componentes viscerales y somáticos, con reflejos mecanizados y voluntad consciente.

 

Dentro de los problemas en la motilidad anorrectal podemos encontrar la Incontinencia Fecal, la cual impide la retención voluntaria del paso del contenido intestinal a través del ano. Otro problema recurrente en la motilidad anorrectal es la incapacidad para expulsar el contenido intestinal o la ausencia del deseo de defecar (Estreñimiento). Así mismo se pueden encontrar otras consecuencias en una incorrecta motilidad anorrectal.